Oídio

10/09/2014 705 Palabras

Oídio de la vid Hongo ascomicete (Uncinula necator) que es capaz de atacar a cualquier órgano aéreo de la vid, pero sólo se desarrolla en los brotes y sarmientos mientras éstos son herbáceos. En las hojas ataca tanto a la haz como al envés; las decolora y al trasluz se observan unos puntos pardos aislados que luego se reúnen en grupos, a la vez que aparece en la superficie una tela de araña constituida por el micelio del hongo. De este micelio hialino nacen los conidióforos, en cuyo extremo se desarrollan en cadena abundantes conidios que se separan aisladamente o en grupos y recubren la hoja de una “ceniza” o “polvillo”. Estos conidios son arrastrados por el viento y requieren para germinar un ambiente muy húmedo y una temperatura próxima a los 25 °C. La reproducción asexual es propia del verano, pero al llegar las condiciones adversas, se reproduce sexualmente y forma los peritecios y 4-8 ascas, en cuyo interior se hallan los ascos con las ascósporas. El peritecio es un receptáculo esférico algo aplastado, de color oscuro, que está provisto de 7 a 40 apéndices largos y flexuosos. Pasan el invierno en el suelo o en los órganos parasitados. Los ascos, de figura piriforme, contienen de 4 a 8 esporas hialinas que germinan en primavera. Para su control se han empleado mucho los tratamientos cúpricos (caldo bordelés), pero actualmente se ha comprobado la efectividad de los fungicidas orgánicos.

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